Conversatorio virtual: “La violencia contra las mujeres en lo público y lo privado”.

La Coordinadora Nacional de Mujeres en Movimiento, Jessica Ortega de la Cruz realizó un conversatorio virtual sobre la violencia contra las mujeres en el ámbito público y privado. Un tema relevante para estos tiempos de contingencia, ya que durante el confinamiento las cifras por violencia familiar, psicológica y agresiones sexuales han incrementado de forma alarmante.

 

“Nos dijeron que la casa era segura, sin embargo, el 60 por ciento de las agresiones ocurren al interior de los hogares y ahora las víctimas se encuentra 24 horas expuestas con sus agresores”, expresó Jessica Ortega.

 

Dijo que la violencia no está en cuarentena, y las cifras del SESNSP lo confirman, las víctimas de la otra pandemia que se invisibiliza asciende a 240 feminicidios durante el primer trimestre del año, además cada hora el 911 recibe 155 llamadas para pedir auxilio por violencia familiar.

 

“A pesar de los datos la realidad del presidente dista mucho, en efecto, las mujeres tenemos otros datos y hoy nos toca unirnos y alzar la voz por todas las que ya no pueden hacerlo”, aseguró

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El encuentro contó con la participación de grandes aliadas quienes son expertas y lideresas que trabajan cada una desde sus espacios a favor de los derechos de las mexicanas y por garantizar el acceso a una vida libre de violencia.

 

Edurne Ochoa, presidenta de tr3intaytr3sMujeres, compartió datos sobre los niveles de violencia al interior de los hogares y cómo esta repercute; por su parte Arely Torres Miranda, activista y feminista, habló sobre la violencia digital y cómo ésta ha cobrado relevancia en estos tiempos de crisis sanitaria, además de algunas recomendaciones para poner en práctica ante episodios de violencia digital.

 

Por último, la Diputada Federal Martha Tagle, habló sobre las reformas legislativas hechas en materia de violencia política por razones de género, las cuales ya fueron aprobadas y se espera su homologación a nivel nacional.

En conclusión cada una ha contribuido a cerrar las brechas de desigualdad, y también a crear espacios más resilientes y libres de violencia, sin embargo, con una figura presidencial que invisibiliza la violencia, nos queda seguir más unidas y fuertes.

 

En este movimiento cabemos todas y unidas podemos romper con los techos de cristal.