Violencia política: Alexandria Ocasio-Cortez y las mujeres que no se callan

La diputada por Nueva York masacró con elegancia al congresista republicano Ted Yoho después de insultarla y pronunciar unas falsas disculpas.

El 23 de julio, la Congresista Alexandria Ocasio-Cortez presentó un discurso en la Cámara de Representantes en Nueva York que sirve como testimonio de una problemática de larga data: la aceptación en silencio del uso de lenguaje abusivo y deshumanizante contra mujeres por parte de hombres.

Yoho, un republicano de Florida, se había acercado a ella mientras caminaba por el Capitolio en Washington, DC. Le acercó uno de sus dedos a la cara y la llamo “loca” e “histérica", entre otras cosas. Después de que ella le informó que la estaba insultando y decidiera alejarse, el congresista la llamó una “maldita perra”, frente de uno de sus compañeros y la prensa.

Después de que el sitio de noticias políticas The Hill publicó una nota sobre lo que pasó, Yoho decidió dirigirse al pleno de la Cámara para excusarse por lo que hizo. En lugar de aceptar su responsabilidad, que es lo que muchos estábamos esperando, trató de culpar a Ocasio-Cortez por malinterpretar sus palabras, e intentó negar que su forma de actuar hubiera sido de alguna manera misógina y machista por el simple hecho de tener una esposa y dos hijas.

En Estados Unidos, todo lo que se diga dentro de la Cámara de Representantes queda asentado en el Registro del Congreso. Es por ello que la decisión de pronunciarse sobre esta situación frente a la Cámara fue un acto muy deliberado por parte de Yoho. El acoso, después de todo, se trata de la afirmación del poder y el dominio. Con los comentarios que le hizo frente a la prensa, Yoho estaba intentando intimidar a Ocasio-Cortez. Con sus excusas vertidas un día después, intentaba ejercer control sobre lo que se vería públicamente y lo que quedaría en el registro permanente.

En su respuesta, también registrada por el Congreso, Ocasio-Cortez no solo le negó ese control a Yoho, sino que también llamó la atención a las estructuras profundas que permiten que personas como él y Trump sean elegidas como políticos. ¿Por qué Yoho se sintió cómodo al decir estos insultos machistas? Es ineludible tomar en cuenta que, además, los dijo frente a la prensa y en compañía de otro congresista. “Este problema no se trata de un incidente. Es cultural. Es una cultura impune que aceptar la violencia y el lenguaje violento contra las mujeres, y toda una estructura de poder que lo apoya”, acotó la congresista.

El machismo está presente desde la objetivación de las mujeres que hace el presidente Donald Trump, hasta en la negativa del gobierno de Manuel López Obrador respecto a que el feminicidio ha aumentado 7.7% respecto del año pasado, favoreciendo la fantasía de que “nunca se había protegido tanto a las mujeres”.

La Fuerza de las Mujeres: Mujeres como Ocasio-Cortez están desafiando las estructuras de poder tradicionales dentro la política estadounidense, en donde las raíces del sexismo y la misoginia llegan hasta lo más profundo. Ella es parte de una nueva vanguardia de políticos en Washington que no temen desafiar las narrativas y las estructuras perpetradas por quienes tienen poder. 

La respuesta de Ocasio-Cortez fue mucho más que una “lección de decencia”. Era una forma contundente de responsabilizar no solo a Yoho, sino también a los hombres que cometen actos de violencia.

“[Mis padres] no me criaron para aceptar el abuso de los hombres”, dijo. Ella incluso admitió que había considerado no hacer más comentarios al respecto, pero que la expresión de rechazo de Yoho a asumir la responsabilidad de sus actos sexistas fue lo que la motivó a hablar.

“No podía permitir que mis sobrinas, las niñas pequeñas que nos ven en casa, ni que las víctimas de abuso verbal, vieran [la excusa de Yoho] y que nuestro Congreso la aceptara como legítima, ni aceptarlo yo como una disculpa o que el silencio fuera una forma de aceptación. No podía permitir que eso quedara así".