El 2018 es el año de la participación política de las mujeres mexicanas

La jornada electoral del pasado 1 de julio estuvo marcada por su grandeza, luego de disputarse más de 3 mil 400 cargos públicos. Además de contar con otra particularidad: la transición de las mujeres a la mitad de esos cargos de elección popular. Lo que se traduce al aceleramiento del ritmo de las políticas públicas con perspectiva de género a favor de las mexicanas.

Hace apenas en un no tan lejano 1953, a tan sólo 63 años, las mexicanas acudimos por primera vez a las urnas para realizar nuestro sufragio. Un derecho como muchos otros, que hay que recalcar una vez más; las mujeres hemos tenido que luchar por ellos, no sólo en México sino en todo el mundo. En este caso, a partir de ese año fuimos reconocidas como ciudadanas para participar en la elección de nuestros gobernantes y ser sujetas, de igual forma, a ser votadas.

De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), el Padrón Electoral de este año 2018, estuvo conformado por 89 millones 123 mil votantes. De los cuales 46 millones 209 mil 837 fueron mujeres que representaron la mayoría del electorado (52 por ciento) quienes decidieron el rumbo de este país.

El Instituto Nacional Electoral (INE) informó que la Cámara baja tendrá la mayor presencia de mujeres en la historia del país pues estaría conformada por 246 mujeres y 254 hombres. La Cámara alta, de igual forma por primera vez, contará con más mujeres que hombres pues estaría compuesta por 46 mujeres de mayoría relativa (47.92 por ciento) y 19 por representación proporcional (59.38 por ciento), es decir, un total de 65 en comparación con los 63 hombres (49.22 por ciento). Con sólo una diferencia de apenas dos curules en favor de las mujeres.

En la Cámara baja, 147 mujeres fueron electas por el principio de mayoría relativa, mientras que 99 más entrarían por el principio de representación proporcional. De acuerdo con el INE 49.2 por ciento de mujeres serán diputadas y 50.5 por ciento serán senadoras.

En las candidaturas indígenas, las mujeres obtuvieron cuatro curules y los hombres nueve, pese a que había 21 candidatas.

En comparación con la última legislatura que se encuentra por concluir, y en la nueva legislatura que dará inicio el próximo 1 de septiembre, las mujeres ocuparán 33 curules más.

De los ocho estados que cambiaron gubernatura, Martha Erika Alonso Hidalgo, fue la única mujer electa por el Estado de Puebla a través de la coalición ‘'Por Puebla al Frente’’ (PAN; PRD; MC; CCP; PSI).

La fórmula para el Senado por Nuevo León de Movimiento Ciudadano, integrada por Samuel García Sepúlveda e Indira Kempis Martínez, conformarán el 2.1% en el Senado de la República.

De los veinte distritos que integran el Estado de Jalisco, trece fueron para las mujeres; diez pertenecientes a la coalición (PAN, PRD y MC) que conformarán el congreso local por mayoría relativa: Martha Estela Romo (Distrito 2, Lagos de Moreno), Fabiola Raquel Guadalupe Loya Hernandez (Distrito 6, Zapopan), Abril Alcala Padilla (Distrito 8, Guadalajara), Carmen Julia Prudencio Gonzalez (Distrito 9, Guadalajara), Geraldina Isabel Herrera Vega (Distrito 10, Zapopan), Kehila Abigail Ku Escalante (Distrito 11, Guadalajara), Adriana Gabriela Medina Ortiz (Distrito 12, Santa Cruz de las Flores), Lourdes Celenia Contreras Gonzalez (Distrito 13, Tlaquepaque), Monica Almeida Lopez (Distrito 18, Autlán de Navarro) y Ana Priscila Gonzalez Garcia (Distrito 20, Tonalá).

Sin lugar a duda, continuamos avanzando en ocupar estos importantes espacios públicos, aunado a ello se debe proseguir exigiendo que se destine y aumente el financiamiento público para la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres en México.

Tampoco hay que perder de vista que la paridad no es sinónimo de perspectiva de género. Trabajar en conceptos como género, empoderamiento, equidad, igualdad, feminismo, gobernabilidad con enfoque de género y liderazgo sororario; ya que son herramientas fundamentales para propiciar la reflexión, el análisis y principalmente, la sensibilización tanto social como política y jurídica a favor de todas las mexicanas para lograr una sociedad con igualdad de género.

Por lo que se debe sensibilizar a estas nuevas legisladoras, senadoras, gobernadoras, regidoras y presidentas municipales; para que tengan presente siempre que desde antes de 1953 han existido miles de mujeres luchando por estos derechos ganados.

La mejor forma de agradecer es continuar avanzando juntas, en alianza para continuar conquistando espacios y cargos de alto nivel en poderes del Estado y propiciar buenas condiciones en el ámbito privado.